Adquisición y experiencia

Tu cliente quería comprar, no resolver un trámite

En 2023 me quejaba de las tiendas que te obligaban a registrarte para comprar. Antes había hecho un chiste sobre las cuotas «con bancos seleccionados» y lo fácil que era entusiasmarse para después descubrir que la promoción no te servía.

Son dos escenas distintas con algo en común: el comprador llega con una intención y el negocio le agrega un obstáculo.

No me interesa sacar una regla universal de dos quejas. Me interesa usarlas para mirar el recorrido desde el otro lado.

¿Esto ayuda a comprar o solamente nos sirve a nosotros?

Una cuenta puede tener utilidad para compras posteriores o seguimiento. Eso no responde por sí solo si tiene que ser una obligación antes de la primera compra.

Revisaría qué información hace falta para completar el pedido y qué información estamos pidiendo por costumbre. Si un paso adicional es necesario, explicaría para qué.

Que las condiciones no sean una sorpresa

Con una promoción haría lo mismo. Si depende de un banco, un medio de pago o un monto, intentaría que se entienda antes de generar una expectativa que después no se cumple.

No alcanza con que la información exista en algún rincón. La pregunta es si aparece cuando la persona la necesita.

Probá como alguien que no conoce tu tienda

Entraría desde el celular, sin sesión iniciada, y recorrería una compra. ¿Qué tuve que adivinar? ¿Qué dato no encontré? ¿En qué momento cambió lo que pensé que iba a pagar?

No hace falta llamar «optimización» a todo para empezar a detectar problemas. A veces alcanza con dejar de mirar la tienda como quien la construyó.

El objetivo no es quitar cualquier paso. Es que cada paso tenga sentido para una persona que vino a comprar, no a aprender cómo funciona tu organización.