Operación y crecimiento
Elegir un nicho no te ahorra entender el mercado
En 2021 defendía enfocarse en un nicho. En 2022 escribía sobre la importancia de las condiciones de mercado y de cuánta gente podría comprar.
Puestas una al lado de la otra, esas ideas invitan a una buena pregunta: ¿conviene ser específico o buscar un mercado grande?
No las veo como opuestas. Una describe a quién le hablás y qué problema elegís. La otra, si hay una oportunidad suficiente para el negocio que querés construir.
El foco tiene que servir para algo
Decir «vendemos para todo el mundo» puede hacer difícil explicar por qué alguien debería elegirte. Un grupo más concreto permite entender mejor sus preguntas, su contexto y las alternativas que usa.
Pero elegir un grupo específico no prueba que vaya a comprar. Tampoco que puedas llegar a él a un costo razonable.
Mirá la necesidad y el hábito
En aquel hilo sobre mercado planteaba si el producto encajaba con una necesidad y si exigía cambiar hábitos.
No es lo mismo ofrecer una mejora dentro de algo que la persona ya hace que pedirle que incorpore una rutina nueva. Esa diferencia merece una prueba, no solamente entusiasmo.
Preguntaría quién tiene el problema, cómo lo resuelve hoy y qué tendría que pasar para que pruebe otra solución.
Dimensioná sin enamorarte de un número enorme
Que mucha gente entre en una categoría no significa que toda esa gente sea cliente posible. Me interesa acercar la estimación a situaciones de compra concretas: quién, para qué y con qué frecuencia.
El nicho no es una garantía de éxito ni el mercado amplio una garantía de fracaso. Son decisiones que necesitan contexto.
Mi objetivo sería poder explicar la oportunidad sin recurrir a «si nos compra el uno por ciento de todos». Empezar por personas y necesidades reconocibles suele producir preguntas bastante mejores.